En silencio
En silencio nos pertenecemos
tan tuyos mis labios
como míos tus recuerdos.
Tan nuestra la tarde
el sol naranja que nadie vio
como lo hicimos nosotros,
el tono, la clave, la palabra exacta
que no nos define,
el desconcierto de los conocidos
y las miradas cómplices,
también nos pertenecen.
Pero nada es tan nuestro,
que ese ahogo y el latido repentino
que se suspende en el aire
cuando tu y yo nos volvemos a ver.
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