La Huida: Quinta parte (Final)
No supimos que hacer por un instante, pero pronto nos colocamos a ambos lados de la puerta de la cabaña.
Nos quedamos callados con las armas listas, sabíamos lo que venia a continuación.
Patearon la puerta, como era una cabaña no iban a batallar mucho para derribar la puerta, apenas forzaron la entrada Mark y yo abrimos fuego contra ellos, eran 3 agentes. Hicimos bastante escándalo en medio de la confusión aproveché para cubrirme mejor y tome las pocas pastillas que Zac había dejado.
Regresé con Mark tenía sometido a uno de los agentes que no habíamos matado con los disparos.
-¿Quien te envió?
Era evidente que eran del servicio de inteligencia, pero necesitábamos más información. El agente volteó a ver a Mark con una sonrisa socarrona, después me vió a mi aun sin vestirme bien.
-¡Qué puta más fea te has conseguido! Con razón mataron a su jefe. Si quieres saberlo siempre nos ha enviado la misma personas pero no importa eso sino la organización en si y como buscas más información me daré el gusto de decirte que nisiquiera aquí están seguros tu y tu pelona vieja. A estas horas quien los protegía en esta zona ha sido encarcelado. Malos gobernantes donde quiera los hay.
Volvió a sonreir. Me miró
-Por lo menos se ve que has de cojer rico putita.
Le puse una bota en el esternón haciendo presión. Mark quitó mi pie y levantó al agente que le escupió en la cara, la reacción fue instantánea Mark le torció el cuello con una facilidad casi increible, escuché como tronaron las vertebras y me estremecí, yo era más partidaria de las armas blancas o las pistolas. Pero era su estilo. Lo ojos de Mark brillaron de furia, entonces volvió a activarse el monitor.
-Los cercanos al jefe tomaron una decisión Mark, por lo pronto eres el jefe al mando, no todo mundo conoce tu identidad y por lo pronto está bien, pero sabemos que al igual que el anterior jefe y a Joan, a ti también te siguen con especial fervor. Estas al mando urge que te reportes. Joan tu también vienes tienes que prepararte y tenemos que rehabilitarte lo antes posible.
Mark ya estaba en la suyo ocultando momentáneamente los cadáveres dentro de la cabaña.
-¿Puedo preguntar porque me avientan aquí sin anestésicos y luego quieren que me recupere tan pronto?
-Recuerdas el soplón? Ha hablado más de lo que esperábamos ya tenemos información de quien dio la orden hace algunos años de matar a tus padres y responsable de lo que pasó... bueno del incidente de Alemania.
El jefe se había tomado la molestia de construir un centro de control prácticamente blindado, ahi estaba Mark parado al frente de todo, dando ordenes y yo me sentí como cuando me volvi su aprendiz, llena de admiración, a pesar de que hubo algo más entre nosotros y que gracias a eso terminé involucrada en medio de tráfico de armas y llevó a la muerte de mis padres, jamás lo culpé por ello, finalmente yo fui quien decidió estar con él y seguir hasta llegar a un punto sin retorno en esto.
Zac me tomó del hombro:
-Lo vas a desgastar de verlo. Tenemos que irnos.
Por fin iba a estar cara a cara con el desgraciado que nos destruyó la vida a varios de la organización.
Aún me pregunto como logramos infiltrarnos en el servicio de inteligencia, yo diría que como gatos, aunque en realidad me sentía mas como una rata.
Vimos la puerta tras la que estaba el comandante Rozz ese maldito. Zac salió primero para dar una pequeña vuelta, deiamos estar seguros de que no había nadie en la periferia.
Cuando regresó apenas lo vi voltear para decirme que todo estaba bien entonces lo vi caer, todo se tornó rojo, un disparo directo a su cuello, Zac calló, desangrándose. Por un momento sus ojos me vieron, su cuerpo se convulsionó un poco. Y yo... plantada aún en mi escondite tragándome el grito que habría desgarrado mi garganta, que habría delatado mi ubicación.
Estuvo algo mal, yo estaba segura de que habiamos limpiado por completo el lugar lo más rapido antes de que el comandante se diera cuanta, salí cuando ubiqué al maldito que había matado a mi único amigo, le enterré la navaja hasta lo mas profundo que pude del cuello, yo en cambio no paraba de temblar. entré al centro de mando del servicio de inteligencia.
-23, ¿Has venido a entregarte? te has escondido muy bien como rata todo este tiempo junto con Mark, que bien has aprendido sus trucos y que armas, perfectos diseños, debiste poner tu talento al servicio del gobierno y no al de los criminales. Pendeja.
Mi rabia no me permitia hablar, yo en cambio sostenía un pulsador dentro de mis pantalones Zac no lo sabía pero una vez que yo me quedara con el comandante y él lograra escapar, pensaba volar todo.
-Nuestro gobierno es un asco y tu mandaste matar a mi gente aún sabiendo que yo no era culpable, como siempre montando escenas para quedar bien, ¿No es así?
Me acerqué y el comandante sacó una botella de su escritorio
-Brindemos preciosa
Reí sarcasticamente y tomé la copa que acababa de servir, la rompí contra la pared y me abalancé sobre la bestia, era una masa gorda y vieja. Repugnante.
Dispare a sus pies y a sus hombros.
-Esta es por mis padres.- Con mi cuchillo comencé a cortar sus dedos, se retorcía, pero yo tenia bastante fuerza, cuando terminé estaba empapada en sudor.
-Por "ella"- solté un grito desgarrador, cargado de furia, le hundí la fina hoja de mi navaja en un ojo, sus berridos eran horribles y yo sabia que no habia mucho tiempo. Le hice mas cortes a mi capricho y para mi deleite unos desgarres en su miembro, lo suficiente para que agonizara, pero no tanto para que quedara inconsciente.
-Bueno comandante, nos vemos en el infierno-
Me planté frente a él y presioné el interruptor. Las explosiones comenzaron de afuera hacia adentro del recinto, yo misma iba cargada con explosivos que se fragmentarian, asi me aseguraba que tanto él como yo acabariamos ardiendo o volando en pedazos.
Una, dos, tres, cada vez más cercanas, cada vez mas fuertes y yo no tenía miedo, me senté a lado del comandante que me veía como al mismo demonio.
-¡¡¡¡JOAN!!!! ¿Que diablos haces?-
La voz aterrada de Mark me sacó de mi ensimismato. Yo estaba seguro de que el al otro lado lloraba.
-Perdón por desobedecer, jefe... Mark creo que podría decirse que eres a quien le podría decir te amo en este momento.
-¡¡¡¡JOAN!!!!
Con un sollozo me quité los auriculares y los puse en el suelo. Sentí mis lagrimas, sentí calor inmenso. mi cuerpo se despedazó.
Silencio. flotando en la nada, ojalá pudiera verla a "ella".
FIN
Nos quedamos callados con las armas listas, sabíamos lo que venia a continuación.
Patearon la puerta, como era una cabaña no iban a batallar mucho para derribar la puerta, apenas forzaron la entrada Mark y yo abrimos fuego contra ellos, eran 3 agentes. Hicimos bastante escándalo en medio de la confusión aproveché para cubrirme mejor y tome las pocas pastillas que Zac había dejado.
Regresé con Mark tenía sometido a uno de los agentes que no habíamos matado con los disparos.
-¿Quien te envió?
Era evidente que eran del servicio de inteligencia, pero necesitábamos más información. El agente volteó a ver a Mark con una sonrisa socarrona, después me vió a mi aun sin vestirme bien.
-¡Qué puta más fea te has conseguido! Con razón mataron a su jefe. Si quieres saberlo siempre nos ha enviado la misma personas pero no importa eso sino la organización en si y como buscas más información me daré el gusto de decirte que nisiquiera aquí están seguros tu y tu pelona vieja. A estas horas quien los protegía en esta zona ha sido encarcelado. Malos gobernantes donde quiera los hay.
Volvió a sonreir. Me miró
-Por lo menos se ve que has de cojer rico putita.
Le puse una bota en el esternón haciendo presión. Mark quitó mi pie y levantó al agente que le escupió en la cara, la reacción fue instantánea Mark le torció el cuello con una facilidad casi increible, escuché como tronaron las vertebras y me estremecí, yo era más partidaria de las armas blancas o las pistolas. Pero era su estilo. Lo ojos de Mark brillaron de furia, entonces volvió a activarse el monitor.
-Los cercanos al jefe tomaron una decisión Mark, por lo pronto eres el jefe al mando, no todo mundo conoce tu identidad y por lo pronto está bien, pero sabemos que al igual que el anterior jefe y a Joan, a ti también te siguen con especial fervor. Estas al mando urge que te reportes. Joan tu también vienes tienes que prepararte y tenemos que rehabilitarte lo antes posible.
Mark ya estaba en la suyo ocultando momentáneamente los cadáveres dentro de la cabaña.
-¿Puedo preguntar porque me avientan aquí sin anestésicos y luego quieren que me recupere tan pronto?
-Recuerdas el soplón? Ha hablado más de lo que esperábamos ya tenemos información de quien dio la orden hace algunos años de matar a tus padres y responsable de lo que pasó... bueno del incidente de Alemania.
El jefe se había tomado la molestia de construir un centro de control prácticamente blindado, ahi estaba Mark parado al frente de todo, dando ordenes y yo me sentí como cuando me volvi su aprendiz, llena de admiración, a pesar de que hubo algo más entre nosotros y que gracias a eso terminé involucrada en medio de tráfico de armas y llevó a la muerte de mis padres, jamás lo culpé por ello, finalmente yo fui quien decidió estar con él y seguir hasta llegar a un punto sin retorno en esto.
Zac me tomó del hombro:
-Lo vas a desgastar de verlo. Tenemos que irnos.
Por fin iba a estar cara a cara con el desgraciado que nos destruyó la vida a varios de la organización.
Aún me pregunto como logramos infiltrarnos en el servicio de inteligencia, yo diría que como gatos, aunque en realidad me sentía mas como una rata.
Vimos la puerta tras la que estaba el comandante Rozz ese maldito. Zac salió primero para dar una pequeña vuelta, deiamos estar seguros de que no había nadie en la periferia.
Cuando regresó apenas lo vi voltear para decirme que todo estaba bien entonces lo vi caer, todo se tornó rojo, un disparo directo a su cuello, Zac calló, desangrándose. Por un momento sus ojos me vieron, su cuerpo se convulsionó un poco. Y yo... plantada aún en mi escondite tragándome el grito que habría desgarrado mi garganta, que habría delatado mi ubicación.
Estuvo algo mal, yo estaba segura de que habiamos limpiado por completo el lugar lo más rapido antes de que el comandante se diera cuanta, salí cuando ubiqué al maldito que había matado a mi único amigo, le enterré la navaja hasta lo mas profundo que pude del cuello, yo en cambio no paraba de temblar. entré al centro de mando del servicio de inteligencia.
-23, ¿Has venido a entregarte? te has escondido muy bien como rata todo este tiempo junto con Mark, que bien has aprendido sus trucos y que armas, perfectos diseños, debiste poner tu talento al servicio del gobierno y no al de los criminales. Pendeja.
Mi rabia no me permitia hablar, yo en cambio sostenía un pulsador dentro de mis pantalones Zac no lo sabía pero una vez que yo me quedara con el comandante y él lograra escapar, pensaba volar todo.
-Nuestro gobierno es un asco y tu mandaste matar a mi gente aún sabiendo que yo no era culpable, como siempre montando escenas para quedar bien, ¿No es así?
Me acerqué y el comandante sacó una botella de su escritorio
-Brindemos preciosa
Reí sarcasticamente y tomé la copa que acababa de servir, la rompí contra la pared y me abalancé sobre la bestia, era una masa gorda y vieja. Repugnante.
Dispare a sus pies y a sus hombros.
-Esta es por mis padres.- Con mi cuchillo comencé a cortar sus dedos, se retorcía, pero yo tenia bastante fuerza, cuando terminé estaba empapada en sudor.
-Por "ella"- solté un grito desgarrador, cargado de furia, le hundí la fina hoja de mi navaja en un ojo, sus berridos eran horribles y yo sabia que no habia mucho tiempo. Le hice mas cortes a mi capricho y para mi deleite unos desgarres en su miembro, lo suficiente para que agonizara, pero no tanto para que quedara inconsciente.
-Bueno comandante, nos vemos en el infierno-
Me planté frente a él y presioné el interruptor. Las explosiones comenzaron de afuera hacia adentro del recinto, yo misma iba cargada con explosivos que se fragmentarian, asi me aseguraba que tanto él como yo acabariamos ardiendo o volando en pedazos.
Una, dos, tres, cada vez más cercanas, cada vez mas fuertes y yo no tenía miedo, me senté a lado del comandante que me veía como al mismo demonio.
-¡¡¡¡JOAN!!!! ¿Que diablos haces?-
La voz aterrada de Mark me sacó de mi ensimismato. Yo estaba seguro de que el al otro lado lloraba.
-Perdón por desobedecer, jefe... Mark creo que podría decirse que eres a quien le podría decir te amo en este momento.
-¡¡¡¡JOAN!!!!
Con un sollozo me quité los auriculares y los puse en el suelo. Sentí mis lagrimas, sentí calor inmenso. mi cuerpo se despedazó.
Silencio. flotando en la nada, ojalá pudiera verla a "ella".
FIN
mi final muriendo de ansia
ResponderEliminarmi muerte en agonía por vivir
mi agonía con un destino fatal
mi destino sollozando por su cercanía
un sollozo gritando de rabia
un grito ahogado en lagrimas
una lagrima que finaliza esta historia
un final que se volvió e final de todos
felicidades por tu historia!!!
woooooooooooooo q geniaaaal¡¡¡¡
ResponderEliminarde suspensooo jajaja q shido :D
espero mas historias jajajaja
^^ tienes buena creatividad, genial¡¡¡