La huida: Tercera parte
Aspiré profundo, un cigarrillo después de no sé cuánto tiempo, la vista era
muy buena desde la azotea de la guarida, un poco de paz si es que eso existía
aun, la computadora frente a mi seguía sin mostrar signos de amenaza, que lata
colocar esos dispositivos a mitad de monte, lo mas difícil era que distinguieran
animales de personas, pero lo logré.
Una sonrisa de orgullo cruzo mi cara, aunque había algo que me inquietaba.
Nunca nos quedamos más de una semana en un mismo lugar, el jefe se estaba
confiando mucho para mi gusto, yo tenía un mal presentimiento.
-Tú y tus porquerías.
Zac me arrebató el cigarrillo, lo apagó y lo lanzó lejos.
-¡Como jodes!
-Cuando necesites huir corriendo te van a atrapar.
-En dos años no me he fumado ninguno…
Me detuve, uno de mis sensores se estaba volviendo loco y se extendía el
comportamiento a la redonda, parecía que nos rodearan. Tomé el radio, Zac bajó corriendo.
-Se acercan, repito se acercan parece nos van a rodear, rápido saquen al
jefe de aquí, nosotros nos quedaremos, váyanse por la ruta oeste es la que mas
conocen ustedes y la que parece no han tomado.
Lo sabía era demasiada paz como para ser cierto, agarré la computadora y
fui por mis cosas, en realidad mis pertenencias eran una computadora
ultraligera que a veces llevaba pegada a la espalda pero no confiaba mucho en
eso todos mis diseños los cargaba en memorias, logre insertarme unos bajo la
piel de la pierna, había médicos talentosos en el equipo y aparte habían sido
militares todo era de ayuda. Aparte de eso armas, mi fiel navaja y más municiones
No me molesté en colocar el silenciador, pero lo guarde en las enormes
bolsas de mis pantalones. Me encontré a un compañero mientras salía de la habitación.
-¿Tienes idea de quienes son?
Asentí
-¿Policía? ¿Militares?
-Los militares andan muy ocupados con las drogas y eso, esto es otra cosa,
pero se quienes se portan así. Entre a un cuarto de vigilancia, perfecto como
lo señale, al oeste no habían logrado acercarse, era una zona muy intrincada y
llena de vegetación, pero bueno nosotros teníamos nuestros métodos, el jefe debería
estar a salvo, me coloque los audífonos, mi camarada hizo lo mismo.
-23 ¿Me escuchas?
-Sí, ¿todo bien?
-Sí, pero creo que ya sabes también de quien se trata, ¿verdad?
-Inteligencia, maldita sea esos cerdos.
-Tú sabes cómo lidiar con ellos, guía al equipo y recuerda destruir la información
-Está bien- dije jadeando pues seguía corriendo por la casa, para hacer un rápido
chequeo de los dispositivos y los explosivos que coloque cuando llegamos
esperando este momento.
Me acerque al último cuarto de control en la planta baja se veían luces
encendidas, me pareció realmente extraño, coloque el silenciador a mi arma, si era
lo que estaba pensando me encontraba en una situación crítica. Me asomé al
cuarto de control y lo que vi confirmó mis temores. El agente que venía conmigo
era el que estaba sentado al frente de los monitores, en la pantalla apareció un
símbolo que hizo que se me erizara el vello, era el símbolo del centro de
inteligencia.
-Repórtese agente.
-Los han detectado, la maldita perra que instala sensores en todos lados.
-Tenemos un infiltrado- informe al jefe entre susurros. Pulse un botón en
mi reloj era para informar a Zac, en la pantalla de mi reloj apareció “Lo sé
estoy en el cuarto de control 2 para evitar que termine hackeando todo el sistema.
Mis encuentros con el Servicio de Inteligencia siempre habían sido
desagradables, me limpie el sudor de la frente y me metí con sigilo a la habitación,
apenas entre me agache por instinto, retumbo un disparo de su arma, eso fue lo que
evite. Me fui rodando a un escritorio, jale los cables de alimentación de luz,
pero sabía que todavía podía comunicarse con sus superiores, por un momento
todo quedo a oscuras fue lo que aproveche para acercarme mientras el intentaba
acoplarse a la oscuridad.
-¿A dónde ha ido su superior?
-El maldito se largo por el…
Le aplique una llave con la que casi lo estrangulo, así que no pudo hablar,
me monte sobre él y le dispare en las rodillas, soltó unos gritos
desgarradores.
-AGENTE RESPONDA!! ¿Qué SUCEDIO?
-Shh!!
Le puse un dedo sobre los labios y me acerqué a su oído
-Vas a decir que el jefe escapó por el sur si no quieres que te destroce a
balazos
Me levante un poco, pisé uno de sus brazos y apunté con el arma a la
cremallera de su pantalón
-Te lo advierto- le dije moviendo solo los labios.
-Aquí sigo-dijo como el dolor se lo permitía- Su superior escapó por el o…
Disparé pero no di al blanco porque movió con una fuerza descomunal el
brazo que le pisaba pero le alcancé a patear la garganta por lo que no termino
la frase.
-¡Joan! ¡Se acercan tenemos que largarnos y volar el lugar!- Escuche a Zac por
el auricular.
-Voy para la salid…
Escuche un disparo, vi como la habitación se perdía en un remolino de
colores y sentí un dolor desgarrador en la espalda…
el escape mas simple y seguro es el suicidio
ResponderEliminarpero que cobarde escapa de la vidfa sin pelear
la vida nos impone torturas inimaginables
y afrontarlas es nuestro unico trabajo...
sobrevivir es el verdadero reto
y morir con la frente en alto el mejor premio...
oooo muy bien, espero la 4 parte jajaja... y Joan¡¡ aaaaa >_<... aaaa no se porque siempre lo dejan en la partes mas buenas jajajaa
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