El sueño de invierno
Cuando me levanté, el frió llego a mis pies, afuera había llovido.
Me acerque a su cara, aún dormía, lo observé detenidamente, me perdí en su fuerte espalda y en sus manos morenas, "No podemos" pensé, ¿No podemos?
ya había pasado de todo entre nosotros, quería explotar, no había hablado con nadie de esto, era peligroso para ambos.
El reloj marcó sus campanadas, se levanto y se vistió, fue a la cocina y yo perdida al pie de la ventana,
aterrizando, no, flotando en esa nube igual de gris que las del cielo cargada de pensamientos.
Volvió con un café, que casi no me gusta prefiero un chocolate, pero, ¿cómo negarme a él?
-Gracias.
Sonrió. Me sonrojé, me sentí como la estúpida quinceañera que nunca fui, la vida a veces te hace dar saltos inesperados.
-¿Te llevo?
-No, sabes que no nos pueden ver
-Mmm, al menos...
-No, es mejor que te vallas
Esas palabras se colaron, un impulso, mi carácter visceral me mete a menudo en líos, pero no quería perderlo por nada, el sabia que era arriesgado, yo creía que era imposible, tenia verdaderas mujeres a su alrededor y se vino a fijar en mi, si lo contaba igual no me creerían, aparte estaba los años de diferencia. Al principio creí que seria solo un buen amante que seria un amorío temporal, pero cada encuentro también termine entregándole mis ilusiones, lo amaba y creo a veces que el también a mi.
Cuando llegue a insinuarle este asunto a una amiga me dijo "Todavía estas en el cascaron y el es un gallo" pero aquí estaba, ofreciéndome un café y su cálida sonrisa que se había vuelto seria, la frialdad de su mirada me golpeo de repente.
-¿Que me vaya para siempre?
-NO
Respondió mi corazón al fondo del cuarto.
Me acerque a su cara, aún dormía, lo observé detenidamente, me perdí en su fuerte espalda y en sus manos morenas, "No podemos" pensé, ¿No podemos?
ya había pasado de todo entre nosotros, quería explotar, no había hablado con nadie de esto, era peligroso para ambos.
El reloj marcó sus campanadas, se levanto y se vistió, fue a la cocina y yo perdida al pie de la ventana,
aterrizando, no, flotando en esa nube igual de gris que las del cielo cargada de pensamientos.
Volvió con un café, que casi no me gusta prefiero un chocolate, pero, ¿cómo negarme a él?
-Gracias.
Sonrió. Me sonrojé, me sentí como la estúpida quinceañera que nunca fui, la vida a veces te hace dar saltos inesperados.
-¿Te llevo?
-No, sabes que no nos pueden ver
-Mmm, al menos...
-No, es mejor que te vallas
Esas palabras se colaron, un impulso, mi carácter visceral me mete a menudo en líos, pero no quería perderlo por nada, el sabia que era arriesgado, yo creía que era imposible, tenia verdaderas mujeres a su alrededor y se vino a fijar en mi, si lo contaba igual no me creerían, aparte estaba los años de diferencia. Al principio creí que seria solo un buen amante que seria un amorío temporal, pero cada encuentro también termine entregándole mis ilusiones, lo amaba y creo a veces que el también a mi.
Cuando llegue a insinuarle este asunto a una amiga me dijo "Todavía estas en el cascaron y el es un gallo" pero aquí estaba, ofreciéndome un café y su cálida sonrisa que se había vuelto seria, la frialdad de su mirada me golpeo de repente.
-¿Que me vaya para siempre?
-NO
Respondió mi corazón al fondo del cuarto.
Al fin puedo comentar.... jejeje vaya procedimiento tan mas engorrozo :S
ResponderEliminarpero bueno...
esta publicación esta genial ;) yo también estaré publicando de vez en cuando jejeje saludotes :)
Genial Osi estare siguiendo tu blog, yo voya pulirme un poco hace mucho que no escribo, lo estoy retomando
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